Porqué la dietas hipocalóricas sirven de poco:
1º La restricción de calorías aumentaría la producción de cortisol, una hormona que se asocia con el aumento de la grasa en la región abdominal. Ésta sería una de las razones por las que muchas personas que siempre están a dieta tendrían dificultades para perder peso e, incluso, para mantener a largo plazo el que ya han perdido.
Los niveles de cortisol eran todavía mayores en las mujeres que, además de seguir una dieta baja en calorías, debían contabilizarlas -el hecho de ponerse a dieta altera de manera negativa el bienestar psicológico con estrés, sensación de hambre y de privación -.
La manera más adecuada de bajar peso y situarlo en unos valores saludables consiste en adoptar comportamientos o estilos de vida que supongan comer de manera variada alimentos sanos, realizar actividad física
, estar bien asesorados y tener paciencia.
2º Los niveles de hormonas reguladoras del apetito nos condicionan a la hora de bajar de peso. Los sujetos con tratamiento a través del análisis de sus niveles plasmáticos altos de leptina y bajos de grelina son más propensos a recuperar los kilos perdidos.
"Se podría adecuar la dieta a cada caso para garantizar el éxito de su resultado y evitar que se pueda volver a recuperar peso".
La grelina es una proteína sintetizada por el duodeno y el estómago que despierta la sensación de apetito, mientras que la leptina, producida por el tejido adiposo, inhibe las ganas de comer.
Un estudio reciente demuestra que beber dos vasos de agua antes de cada comida puede ser muy beneficioso para las personas que desean perder peso. Una simple acción como beber agua antes de las comidas podría servir de ayuda para perder peso en adultos de mediana y tercera edad, se cree que puede ser una cuestión de sensación de llenado -el estómago de las personas más jóvenes es más rápido y se vacía enseguida-