¿Cómo evitar las caídas practicando BTT?
Una dilatada experiencia y las muchas cicatrices, producidas por bicis que me han tirado al suelo, a veces sin contemplaciones, me permiten aconsejar acerca de esto.
Causas relacionadas con:
1. Una bici de doble suspensión de buena marca y nueva, precisa un tiempo de adaptación y regulación de la amortiguación, pero lleva buenos frenos de disco y neumáticos con las cubiertas sin desgaste, que son una garantía de salida respecto al resto.
Los pedales automáticos: Aunque suponen una gran ventaja para los experimentados, son el motivo más frecuente de caídas en los iniciados, hay que practicar parado y con la regulación al mínimo, hasta obtener seguridad en el rodar, incluso cambiar los pedales nuevos por otros usados, si no disponen de regulación (que los hay).
El neumático: En bajadas técnicas con pronunciada pendiente, la cubierta delantera, ha de tener siempre el dibujo a más de la mitad del original, de lo contrario se coloca detrás.
En cada región predomina un tipo de suelo - húmedo, seco, pedregoso, de tierra suelta, blando… -, los neumáticos se eligen en función de ello, además su grosor, depende de nuestra habilidad y el tipo de recorridos habituales, los mas gruesos lastran el pedaleo, pero suponen más seguridad en terrenos dificultosos. A la hora de elegir marca, recurriremos a los comparativos de las revistas especializadas y a la opinión de los colegas.
Las suspensiones: Los amortiguadores inteligentes - responden ante las irregularidades pero van bloqueados el resto del tiempo - suponen un plus de seguridad y comodidad (como el bloqueo desde el manillar). Son mejores los de aire-aceite y a partir de 120 mm. de recorrido. Hay que realizar el mantenimiento según el fabricante y el trato que reciban.
Los frenos de disco: A mayor diámetro de disco (a partir de180 cm.), doble pistón y pastillas de compuesto blandas (frenan más y se desgastan antes), mejoraremos la dosificación y retención en frenadas apuradas, sin aparente esfuerzo.
2. La escala de aprendizaje en el dominio de la bici va desde el in: inepto, incapaz, incompetente, indeciso, inexperto, inseguro, insensato, inútil… hasta el pro: profesional de los saltos, protagonista en descensos, probador de atajos técnicos… Todos empezamos siendo “in”, por eso no hay que asumir riesgos “in-necesarios”.
Cómo se consigue esto:
· Moderando la velocidad en tramos difíciles.
· Buscando con la vista, unos metros por delante la trazada menos complicada.
· Controlando con los frenos - mayormente el delantero, salvo al bajar “escalones”-
· Siguiendo la trayectoria lo mas recta posible, girando lo más abierto si hay posibilidades.
· Manteniendo el centro de gravedad bajo - hay tijas telescópicas -
· El cuerpo siempre atrás, los brazos rectos.
· Si la inclinación es mucha colocando el estómago en el sillín y los pedales en línea horizontal.
En subidas técnicas con pendiente pronunciada: Sentados en la punta del sillín, codos doblados, pecho a la altura del manillar, todo el desarrollo metido, regulando pulsaciones y, si el terreno no es demasiado accidentado o pedregoso, subir con la suspensión bloqueada.
3. Existe mayor riesgo de caerse cuando:
· Vamos cansados y nuestras fuerzas y reflejos están mermados.
· Rebasar los límites de nuestra pericia,
· Ir rodeados en grupo de cháchara o marcha rápida.
· No dejar distancia de seguridad.
· Olvidar desbloquear la suspensión.
· No tener en cuenta que el terreno, a menudo, está peor que la última vez que pasamos por la erosión (lluvia, trazadas...)
· Que no todos los días estamos igual de “finos”.
· La presión del neumático y el grado de desgaste progresivo de la cubierta, no dan el suficiente agarre.
· Los obstáculos y movimientos no previstos (ajenos a nosotros).
· Las distracciones.
Si a pesar de todo nos caemos, será mejor que aprendamos a no dar con la cabeza/casco en el suelo, llevar siempre una mochila de hidratación en la espalda y telf. móvil, puntos de aproximación, tiritas… dentro, guantes con acolchado, y en casos extremos rodilleras, coderas, peto y un seguro de vida.