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ÁRBOL DE ORIGEN CHINO, SUS HOJAS SON EXCEPCIONALES PARA MEJORAR LA CIRCULACIÓN SANGUÍNEA HACIA CEREBRO Y EXTREMIDADES. - ALIVIA:
- AUMENTA
- ES UN PODEROSO ANTIOXIDANTE. - PREVIENE CUALQUIER SÍNTOMA PROVOCADO POR UNA CIRCULACIÓN DEFICIENTE:
Parece que la acción conjunta de sus flavonoides y de los ginkgólidos, como agentes antioxidantes y estabilizadores de las membranas de las células, puede evitar la peroxidación lipídica causante de las placas de ateroma que obstruyen los vasos cerebrales. La mejora del flujo sanguíneo en la microcirculación del cerebro podría actuar de manera positiva sobre la sintomatología de enfermedades cerebrales de origen isquémico, originadas a consecuencia de la reducción del flujo sanguíneo. Varios ensayos clínicos han evaluado la acción del complemento dietético de ginkgo biloba en el tratamiento del síndrome denominado "insuficiencia cerebral". Esta disminución del flujo sanguíneo en las arterias cerebrales conlleva falta de concentración, confusión, fatiga, mareo, dolor de cabeza, depresión y ansiedad. El ginkgo biloba beneficia a las personas en un estado inicial de la enfermedad de Alzheimer o con demencia causada por múltiples pero pequeños infartos cerebrales. Está acreditada su acción similar a los medicamentos inhibidores de la acetilcolinesterasa, que es una enzima que actúa sobre el neurotransmisor acetilcolina, cuya deficiencia podría ser una de las causas de la enfermedad de Alzheimer. El extracto seco concentrado de las hojas del ginkgo se concibió como suplemento nutricional para la población sana con el objetivo de mantener un estado óptimo del sistema circulatorio y de la función cerebral. En la actualidad, también se utiliza como ingrediente de medicamentos para tratar enfermedades circulatorias y trastornos cerebrales. El ginkgo biloba es un árbol originario de China y Japón que cuenta con más de 200 millones de años. Del extracto de sus hojas se han estudiado sus potenciales propiedades neuroprotectoras ya que, según numerosas investigaciones, mejoran la tensión nerviosa, la memoria y posibles síntomas de padecimientos geriátricos y desórdenes psiquiátricos. Sus principales componentes bioactivos son los glucósidos flavonoides, las lactonas de terpeno y el ácido ginkgólico. Parece que su acción terapéutica está relacionada con la sinergia de estos componentes que actúan en el organismo de forma complementaria. En este sentido, aunque se ha revelado especialmente eficaz en el alivio de los problemas de circulación sanguínea, sólo hay evidencia científica segura y confiable de que, ingerido por vía oral, el ginkgo produce mejoría en los síntomas de la claudicación intermitente. Se define así el dolor muscular intenso en las pantorrillas o en el muslo que aparece durante un paseo o un ejercicio leve debido a la falta de oxigenación de los músculos que participan en el esfuerzo. Se ha comprobado que los flavonoides del ginkgo biloba presentan un efecto antiespasmódico similar a la papaverina, fármaco que se usa para mejorar el flujo sanguíneo, que funciona relajando los vasos para que la sangre pueda fluir con facilidad al corazón y a través del cuerpo. Mejora la circulación en pacientes con enfermedad coronaria. Los problemas de circulación en las arterias coronarias se deben normalmente al desequilibrio entre dos sustancias vasoactivas: el óxido nítrico (vasodilatador) y la endotelina-1 (vasoconstrictor). Las células endoteliales de los vasos sanguíneos liberan estos factores relajantes y constrictores, de forma equilibrada, para modular el tono del músculo liso vascular. Un desequilibrio en esta liberación causa desórdenes cardiovasculares e hipertensión. Parece ser que el extracto de ginkgo biloba podría actuar regulando los niveles de óxido nítrico y endotelina-1 en afectados de enfermedad arterial coronaria. A otros de sus componentes, los ginkgólidos del tipo B, se les atribuye la cualidad de evitar la agregación de las plaquetas, células que intervienen en la coagulación de la sangre. Al impedir la agregación plaquetaria, se normaliza la viscosidad sanguínea y se evita la formación de trombos. Existe otra sustancia en este extracto con una demostrada acción neuroprotectora de la que todavía no se conoce su mecanismo de actuación. Se trata del bilobálido, un terpeno que protege las células del sistema nervioso. Estudios realizados sobre animales indican que el bilobalide o bilobálido puede ayudar a las neuronas dañadas a regenerarse. La mejora en la circulación implica un mayor aporte de oxígeno y de nutrientes a las células cerebrales, lo que algunos autores aducen como razón principal de la evolución favorable de la función cognitiva en personas mayores con deterioro cognitivo. La pérdida de memoria, la degeneración macular o la sordera relacionadas con la edad parecen mejorar con el uso de extracto de ginkgo biloba, aunque habrá que esperar a más evidencias para prescribir este producto como tratamiento de estas afecciones. El ginkgo biloba no está exento de contraindicaciones. Si no se toma en la dosis adecuada, prescrita por un facultativo, pueden aparecer alteraciones del sueño, nerviosismo, vómitos o diarrea y dolor de cabeza. En otros casos produce adormecimiento, circunstancia que deben tener en cuenta quienes conducen vehículos o trabajan con máquinas peligrosas. En caso de embarazo o lactancia se debe consultar con el médico, igual que para administrarse a niños. De la misma forma, la preparación casera con hojas de ginkgo biloba puede resultar tóxica y producir alergia, por eso conviene adquirir extractos estandarizados que eliminan los componentes que desencadenan los procesos alérgicos. De cualquier manera, no se debe tomar este extracto al mismo tiempo que las medicinas que fluidifican la sangre (aspirina, warfarina o heparina), ya que hay peligro de sangrado o hemorragia, igual que en los casos de personas con hemofilia o problemas de coagulación
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